Reflexiones sobre las pequeñas (y grandes) molestias del día a día

¿DE QUE MÁS ME QUEJO?? Si alguien me preguntara: «¿De qué más te quejas?», mi respuesta dependería del momento, del contexto y, sobre todo, del estado de ánimo en el que me encuentre. No es que me considere una persona negativa, pero admitámoslo: quejarse a veces es catártico. Me quejo del tiempo cuando no decide…

¿DE QUE MÁS ME QUEJO??


Si alguien me preguntara:

«¿De qué más te quejas?», mi respuesta dependería del momento, del contexto y, sobre todo, del estado de ánimo en el que me encuentre. No es que me considere una persona negativa, pero admitámoslo: quejarse a veces es catártico.

Me quejo del tiempo cuando no decide si quiere ser invierno o primavera en pleno enero. 🌏

Me quejo de los correos que empiezan con «Espero que este mensaje te encuentre bien» cuando en realidad solo traen trabajo extra. 🥇

Me quejo de los cajones que se llenan de cosas que «voy a usar algún día» y que, por supuesto, siguen intactas después de meses (o años).🤔

Pero también me quejo de lo que de verdad importa:

De la falta de tiempo para hacer todo lo que quiero⏰️

De la desconexión en un mundo hiperconectado.🧭

De la sensación de que siempre tenemos que estar ocupados para sentirnos productivos.🫠

Eso sí, después de quejarme, me recuerdo que hay mucho por lo que estar agradecida. Porque al final, quejarse es parte del proceso, pero lo importante es lo que hacemos después: ¿nos quedamos en la queja o buscamos soluciones?

Y tú, ¿de qué más te quejas?

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